Mesa de Discusión y Análisis de Excelencia en Educación Médica

La Excelencia en la Educación Médica, las posibilidades frente a la utopía.

Hablar de Excelencia en el área de la medicina es complejo, de hecho, muchos autores lo consideran un reto. Como parte del contexto, la medicina es una ciencia que desde su concepción ha estado basada en el humanismo, siendo éste un papel fundamental tanto en la práctica dentro del sistema, como en las Universidades, quienes se encargan de formar recursos humanos para la salud. En un mundo globalizado y con la generación de nuevas tecnologías aunado al desarrollo de las competencias en un marco académico, la responsabilidad entonces de formar médicos con solidez humana, científica, con valores, con un sentido de autocrítica, que no solo sea aprendiente sino prosumidor, constituye el reto más importante para las siguientes décadas. La calidad del ejercicio médico asume un compromiso en las competencias básicas, que, a modo de ver, la Acreditation Council for Graduate Medical Education (ACGME) establece como prioridad: a) Cuidado del paciente, b) Conocimiento médico, c) Práctica basada en el aprendizaje y mejora d) Habilidades de comunicación interpersonal, e) Profesionalismo y f) Práctica basada en el sistema. Todas éstas reúnen las expectativas que se tienen y que definen los requerimientos que cada recurso humano para la salud debe tener, siendo que, cada uno de ellos requiere entonces, desarrollar un conocimiento específico, habilidades, aptitudes y actitudes que le permitan perfeccionar el profesionalismo necesario y así contribuir con la calidad del ejercicio médico, impactando directamente con la atención al paciente.

En muchas ocasiones se fomenta que los alumnos obtengan calificaciones aprobatorias y no que alcancen un aprendizaje, es así, que estudian para aprobar y no para saber, lo cual los aleja enormemente de alcanzar lo que hemos definido como la Excelencia en la Educación Médica. Este asunto, por lo tanto, corresponde en corresponsabilidad a profesores y estudiantes. El reto entonces es decidir ¿cómo lo hacemos y cómo acertamos para lograr que la Educación Médica sea de excelencia? ¿representa una utopía lograrlo o es simplemente cuestión de tiempo?